Para un coche importado la ITV y la homologación son trámites que hay que hacer para que el vehículo procedente de otro país de la Unión Europea, especialmente en casos como Alemania donde se suele comprar coches de ocasión por precio, equipamiento y estado de conservación, pueda circular legalmente por España.
En la práctica, estos procesos sirven para comprobar que el vehículo cumple con la normativa técnica española en materia de seguridad, emisiones y documentación antes de poder matricularlo y utilizarlo con normalidad.
El proceso se compone de tres partes: la revisión técnica del vehículo, la adaptación a la normativa española y toda la gestión administrativa ante la DGT.
Para pasar la ITV con un coche importado, el vehículo debe estar bien identificado y cumplir unas condiciones técnicas mínimas que coincidan con la normativa española.
En la inspección, la estación ITV comprueba sobre todo que el coche coincide exactamente con su documentación y que no incorpore modificaciones no homologadas.
Es fundamental que cuenten con una homologación CE en vigor o, en su caso, una homologación individual, puesto que sin esto el proceso no puede seguir adelante.
Se comprueban además aspectos fundamentales como el sistema de frenado, el alumbrado adaptado a normativa europea, el nivel de emisiones según la normativa Euro correspondiente y el estado general del vehículo.
Los papeles que hay que presentar en la ITV de coches importados son clave para que no haya rechazos o demoras en el trámite. Destacan entre ellos:
Sin esta documentación, la ITV no puede emitir la ficha técnica española necesaria para la matriculación.
Para homologar un coche importado de Alemania lo primero que hay que hacer es comprobar si el vehículo ya dispone de una homologación europea en vigor. Los coches alemanes, en la mayor parte de los casos, la tienen y eso hace que el proceso sea mucho más sencillo.
Si no hay esa homologación o si el vehículo ha sido modificado, entonces se requiere hacer una homologación individual. Este proceso comprende la elaboración de un informe técnico, la emisión de la ficha reducida y la verificación de que el coche cumple la normativa vigente en España.
Con todo ello se asegura que el vehículo cumple los requisitos de seguridad, emisiones y construcción tanto de la normativa europea como de la legislación española.
El coste de la homologación de un coche importado no es siempre el mismo, ya que depende del tipo de vehículo, de su procedencia y de la documentación disponible en cada caso.
Orientativamente, los rangos habituales son los siguientes:
A esto hay que sumar las tasas de ITV, los impuestos de matriculación y los gastos administrativos asociados a todo el proceso.
Para saber cómo matricular un coche importado en España hay que realizar varios trámites que marca la DGT para legalizar el vehículo y que puedas conducir con él sin problemas.
El proceso comienza abonando los impuestos correspondientes, ya sean el IVA, el ITP o el Impuesto de Matriculación, en función de las emisiones de CO₂ del vehículo y su situación fiscal.
Después es necesario pasar la ITV de importación, donde se consigue la ficha técnica española, documento clave para seguir con el trámite.
Pasada la inspección, se entrega en la DGT la solicitud de matriculación acompañada de los documentos requeridos y del resguardo del pago de las tasas oficiales.
Por último, una vez que el expediente haya sido validado, se entregará el permiso de circulación español que permitirá al vehículo circular por territorio nacional con total normalidad.
El proceso es obligatorio para cualquier coche que venga de la Unión Europea antes de ponerse definitivamente en circulación en España.
Los papeles que se precisan para importar coches de Alemania a España comprenden tanto la documentación técnica del vehículo como la parte fiscal y administrativa del proceso.
Los principales documentos son:
Es importante contar con toda la documentación preparada de forma correcta desde el principio para evitar retrasos o incidencias tanto en la ITV de importación como en la posterior gestión ante la DGT.
Los fallos más comunes para aprobar la ITV de un coche importado están normalmente relacionados directamente con la documentación o con la adaptación correcta del vehículo a la normativa vigente en España.
Los problemas más frecuentes que vemos en la práctica en procesos de importación son:
Estas incidencias suelen derivar en una inspección desfavorable en la ITV, obligando a subsanar la documentación o realizar ajustes técnicos para poder continuar con la matriculación del vehículo en España.
Para evitar problemas con la homologación de un coche importado de Alemania, lo mejor es echarle un vistazo al COC de antemano, comprobar el historial del coche y asegurarse de que cumple con la normativa Euro vigente.
Es fundamental, además, tener toda la documentación preparada antes de iniciar el trámite y contar con asesoramiento técnico especializado en importación de vehículos.
En condiciones normales, la duración total para pasar la ITV, la homologación y la matriculación de un coche importado suele estar entre la semana y las 3 semanas.
La homologación puede arreglarse en unos días, la ITV depende de la disponibilidad de cita y la matriculación en la DGT puede tardar unos días, entre 2 y 10 días adicionales, dependiendo de la carga administrativa.